Renegociar un contrato puede parecer un desafío insalvable, pero con la perspectiva adecuada y estrategias claras de acción, es posible convertir un obstáculo en una oportunidad de crecimiento.
Conceptos Fundamentales de la Renegociación
La renegociación se define como el proceso de revisar y ajustar un contrato existente ante cambios sustanciales en las circunstancias. A diferencia de la negociación inicial, las partes mantienen un vínculo contractual previo que exige un compromiso mutuo para restaurar el equilibrio prestacional.
Este deber de colaboración surge del principio de buena fe en la ejecución del contrato, imponiendo a ambas partes la obligación de intercambiar propuestas razonables y trabajar juntas para evitar la resolución judicial.
Fundamentos Jurídicos y Principios Clave
El principio de buena fe contractual, recogido en el artículo 1258 del Código Civil español, obliga a las partes a conservar el contrato prioritariamente sobre la resolución. La figura de la excesiva onerosidad sobrevenida o alteración de circunstancias prima el interés por mantener el convenio cuando una prestación se vuelve gravosa.
El deber de cooperación implica que, antes de acudir a un tribunal, las partes intenten un acuerdo amistoso. Si ese proceso fracasa, el juez puede ordenar propuestas razonables para reequilibrar la relación sin aplicar fórmulas matemáticas rígidas.
Estos principios no garantizan un pacto final, pero sí imponen un deber de esfuerzos racionales. El fracaso de la renegociación con buena fe habilita la revisión judicial o la resolución del contrato.
Procedimiento y Etapas de la Renegociación
El proceso de renegociación suele dividirse en varias fases claras:
1. Solicitud formal: La parte afectada presenta una petición motivada ante hechos imprevistos (inflación, crisis económica).
2. Intercambio de propuestas: Deben formularse ofertas razonables y analizar alternativas para restablecer el equilibrio.
3. Suspensión temporal: En ciertos casos, se suspenden las obligaciones hasta lograr un acuerdo o resolución judicial.
4. Intervención judicial: Si no existe incumplimiento de buena fe, el juez puede reequilibrar prestaciones o terminar el contrato.
5. Cláusulas específicas: Muchas empresas incorporan cláusulas de hardship o índices de reajuste para evitar conflictos inmediatos y fomentar la renegociación pactada.
Estrategias Prácticas y Tácticas
El éxito en la renegociación no solo depende de la ley, sino de la preparación y la táctica:
- Prepara datos sólidos: estadística de costos y previsiones de mercado.
- Identifica las verdaderas necesidades de tu contraparte.
- Define tu BATNA, o mejor alternativa posible, para saber cuándo retirarte.
- Usa leverage financiero si dispones de activos o plazos críticos a tu favor.
- Ofrece mejoras en servicios o productos a cambio de concesiones financieras.
- Mantén un estilo colaborativo: busca soluciones ganar-ganar.
- Gestiona las emociones: evita bloqueos y mantén la comunicación fluida.
- Establece límites temporales claros para cada fase de negociación.
- Cumple con rapidez los acuerdos provisionales para generar confianza.
- Documenta cada propuesta para facilitar la evaluación futura.
Críticas y Evolución Histórica
Algunos expertos consideran que la renegociación se ha convertido en una «antesala judicial», donde se prioriza el procedimiento sobre la equidad de fondo. Sin embargo, bien manejada, fomenta la colaboración y la democratización del proceso.
Referencias
- http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-02182005000200007
- https://mentefuerte.org/p/el-arte-de-la-renegociacion-salva-dinero-en-contratos-y-servicios/
- https://enty.io/blog/el-arte-del-exito-en-la-negociacion-de-contratos
- https://crescenovo.com/p/el-arte-de-la-renegociacion-mejora-tus-condiciones/
- https://manuelvillegas.com/el-arte-de-la-negociacion/







